Crecen los actores del mundo digital en el sector de los créditos rápidos y los préstamos online, ofreciendo diversos productos en el mercado financiero.

Créditos rápidos y préstamos online, la nueva era de las finanzas

Aunque todavía son pocos, lo que llama la atención es la velocidad con la crece el número de estas empresas no tradicionales del sector bancario y las transacciones que realizan, a través de los denominados minicréditos online, son cada vez más elevadas convirtiéndose en una ayuda rápida y efectiva tanto para autónomos como economías domésticas.

Existe un considerable volumen de negocio por parte de actores digitales no bancarios que se han lanzado a las finanzas online, gracias a la tecnología del big data, o sea, a la correlación de datos individuales que, con una serie de algoritmos, establece el sistema para concretar perfiles de riesgo y aprobar inmediatamente minicréditos online.

Hay empresas que, en Estados Unidos, han construido una industria de más de 3.000 millones de euros, con una morosidad por debajo del sector: el 3%. En Inglaterra, otras empresas no financieras ya colocan recursos de persona a persona por valor de más de 600 millones de euros, y aquí la morosidad es bajísima: 0,5%. Otras han entrado en las microfinanzas online, obteniendo dinero en el mercado de deuda para financiar en Asia y Latinoamérica proyectos de emprendedores.

Como vemos, se trata de un sector muy dinámico que está creciendo a nivel mundial. Empresas como Vivus.es, perteneciente al grupo financiero 4Finances con presencia en 14 países, se están posicionando como líderes en el norte de Europa en la concesión de préstamos online y en otros países como España están incrementando notablemente el número de usuarios que solicitan minipréstamos online.

El mundo cambia y el sector financiero no es ajeno a estos cambios. Aquí la innovación viene de la mano de estas nuevas entidades crediticias, que se mueven como pez en el agua en el ambiente digital y que cuentan con propuestas de valor totalmente legales e incluso más flexibles en cuanto a la regulación de la banca tradicional.

¿Y esto nos llevará a una nueva configuración del sector financiero en los próximos años? Tal vez. De momento, no está de más continuar observando a estas empresas que nos ofrecen sus microcréditos en un momento en el que los bancos no parecen decididos a prestar dinero a los ciudadanos.