También llamadas vivienda protegida o V.P.O. Son aquellas que están parcialmente subvencionadas por la Administración pública española. Es decir, que el Estado les pone un precio limitado, que siempre está por debajo de los que dicta el mercado; para poder favorecer a aquellos ciudadanos que por circunstancias de la vida, tienen rentas más bajas que el resto de sus compatriotas.

El Gobierno de este modo, trata de llevar a cabo una de las máximas de nuestra actual constitución:

“Todos los Españoles tienen derecho a una vivienda digna”

La primera legislación existente en nuestro país respecto a este tema, data de 1963, aunque como es lógico, posteriormente, ha sufrido numerosas modificaciones.

De hecho, a día de hoy, cada comunidad de España tiene su propia legislación, lo que conlleva que cada una de ellas tiene sus propios requisitos para el solicitante. Si bien es cierto que muchos son iguales en términos generales a la hora de hacer una petición para una vivienda de protección pública.

Las Viviendas de protección oficial no son solo beneficiosas para los compradores, también lo son para los constructores de las mismas porque el Estado les financia  gran parte del coste total del proyecto, para que les sea más rentable dedicarse a estos planes, antes que a otros. En teoría, también está la idea de atraer a grandes constructoras que aportarían fiabilidad y calidad al producto final.

Para el comprador los beneficios están también claros. Precio más bajo en una vivienda de nueva construcción.

Cómo solicitar una vivienda de protección oficial

Para solicitar una vivienda de estas características se tiene que acreditar en todas las ocasiones que va a ser la primera vivienda para el solicitante y que en caso de que fuese a ser revendida sería la administración la que fijaría el precio. También se ha de tener una renta máxima para optar a ellas.

Obviamente no se puede tener una vivienda previamente sin estar empadronado en el sitio en el que se pretenda conseguir la casa o piso.

La vivienda también debe de tener una serie de requisitos para ser considerada V.P.O. Aunque estos son más laxos que los que se le piden al comprador. Resumiendo,deben tener un tamaño y precio máximo por vivienda.

Suele ocurrir, y aquí es donde radica el mayor problema, que hay mucha más cantidad de personas que demandan la vivienda que oferta de casas o pisos existentes. Es por esta razón, que habitualmente para concederlas, se recurre a un sorteo.

Si este es su caso. Le deseamos muy buena suerte. Una vivienda de estas características es muy rentable y si se conserva puede ser la tuya, la de toda la vida.