Hipotecas de ING

La hipoteca naranja

Una de las mejores hipotecas del mercado actual, en cuanto a condiciones se refiere, para el usuario, es la que ofrece la “Hipoteca Naranja” del Banco ING. Aunque pedir una hipoteca por fácil que resulte, siempre desestabilice un poco.

Para solicitarla, te hacen domiciliar tu nómina con ellos, pero la verdad es que las ventajas en principio son importantes. Porque no tienen comisiones con el cliente. Te dan, como la mayoría de bancos, el 80% del valor de tasación de la vivienda, a partir de un mínimo de 50.000€, aplicables a un máximo de 40 años y siempre que tú tengas menos de 75.

Sus tipos de interés también son bastante competitivos:

  • Euribor + 0,49 (2,46% T.A.E.*). Igual o más de 250.000€.
  • Euribor + 0,69 (2,66% T.A.E.*). Igual o más de 150.000€.
  • Euribor + 0,79 (2,76% T.A.E.*). Menos de 150.000€.

La comisión de apertura, por amortización parcial (a partir de 1500€) o total, por subrogación del deudor o por cambio de condiciones de la hipoteca, es siempre el mismo: el 0%. Y además no tiene suelo hipotecario.

Los beneficios que te ofrecen por contratar una hipoteca con ellos, son:

  • Te devuelven el 2% de los principales recibos que tengas domiciliados con ellos (luz, gas…). Aunque esto es lo de menos si tienes que pagar una letra.
  • Te dan tarjetas tanto de débito como de crédito gratis.
  • Puedes usar todos los cajeros de la red 4b sin comisión alguna.

Además, por si no quieres estar ocupándote del Euribor y sus subidas o bajadas, puedes contratar por un periodo de tres años un tipo de interés estable, así ocurra lo que ocurra, tu recibo mensual seguirá igual y luego cada tres años, sigues eligiendo si quieres que ese interés siga estable o se convierta en variable. Si decidieras cancelarlo antes de esos tres años, te cobrarían el 2’5% sobre el capital pendiente.

Modos de solicitar una hipoteca

En una oficina física, donde te realizarían el estudio de viabilidad y entregarías la documentación requerida.

O por teléfono. Aquí tendrías que solicitar la hipoteca, después enviar la documentación para que ellos la revisen. Ellos se ocuparían de solicitar la tasación y la nota simple (esto al registro de la propiedad, para comprobar el estado real de la vivienda); gestionarían y prepararían la firma y por último ya, formalizarían la hipoteca.

Está demostrado, en principio, la fiabilidad de los bancos telefónicos. Así que no tienes de qué preocuparte.